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viernes 24 de diciembre de 2010

Cuento de Navidad que parece de Halloween






En un apartamento atiborrado de hijos, tías, sobrinos, hermanos, abuelos y lucecitas titilantes; sentados junto a un frondoso y decorado cadáver de pino canadiense; campaneando un escocés con edad de merecer; envueltos por el aroma de hallacas, pan de jamón, turrones, y otras cosas deliciosas; entre los restos de papeles de regalos con lazos dorados, verdes, azules, nunca rojos por más que Santa vista de aquel nefasto color; con la barriga llena y el corazón ausente; así celebran algunos la Navidad.
Todos hablan a la vez y de lo mismo, como siempre. Les da sentido de pertenencia, les sirve para drenar la rabia y el miedo sembrado con esmero, día a día, como veneno en gotas, por Nitu, Carla y Kiko, Leopoldo Castillo con su estridente y pavloviana “¡otra llamada másssss!”.
Sí niña, no te imaginas lo que es vivir en comunismo: cuando ya tenía el guiso de las hallacas listo anunciaron un cacerolazo así que lo boté, caceroleé, y tuve que empezar tooodo de nuevo. Horrible, Tía, muérete que se agotaron los BB y de vaina pude comprarme un iPhone, ¡Qué bolas! Uno tiene que hacer colas y maromas para comprar un teléfono mientras que el rrrégimen regala, con el dinero de todos, unas compus super cuchis a los chamos pobres como si ellos supieran cómo se maneja esa vaina. ¿Navidad en Mayami? No, mi amor, si en agosto ya no quedaban cupos. Pásame un pedazo de pavo, Gorda, que ni de vaina como ese pernil, ¿Acaso crees que no vi las bolsas de PDVAL que escondiste bajo el asiento del carro? ¡Guácalas mamá! Osea, ¡qué niche! Con razón me sabía raro. ¡Mira, ahora tengo la lengua verde fosforescente! Help! Lo que falta es que me enferme y me quieras llevar a Barrio Adentro. 
Ahí está: así nos envenena el tirano: lanza su anzuelo a ver quien pica y la idiota de tu madre sale a morder como un cachalote famélico, como si uno no tuviera real para comprarse su cochino, ¡Carajo!. Y lo peor es que me metí un atracón. Por ahí se empieza: Primero, abrir una cuenta en el Banco de Venezuela para que nos devuelvan los reales del Federal, ahora el pernil...¿Qué viene luego? ¿Recibir las llaves del apartamento del Encantado de manos del tirano y en cadena nacional? ¡Deja de twitear con ese aparatico, muchacho pendejo! ¿No ves que Chávez prohibió el internet?
¡Uh ah! 
¿Qué, fue eso, Miguel Alfonso, un eructo en la mesa? Es lo que me faltaba, como si no hubiésemos pagado un realero en colegios privados, mijito...
¡Uh ah!
¿Será que el pernil ese te cayó mal? 
¡Uh ah! ¡Feliz Chavidad! ¡Jajaja!
Se dice Ho ho ho, gafo… ¡Agárrenme que me da un yeyo! Mi bebé adoctrinado... Te lo dije: ese pernil tiene burundanga. Ven acá, mi niño: Jingle bells, jingle bells… ¡No funciona!… Corre, Ana Gabi: pon “Navidad con Nitu” a ver si se le pasa...

viernes 17 de diciembre de 2010

Estornudus interruptus







Esa terrible sensación de un estornudo que amenaza, y uno arruga la nariz, se aparta por si acaso, busca el sol para apurar lo que parece inevitable y ahhh…. ahhh… ahhh…  ¿Uh?. Y no pasa nada: el estornudo no llegó.
Eso es lo malo de los estornudos: que a veces, uno está convencido de que ya vienen, que ya están aquí pero no, nos dejan con piel de gallina y una morisqueta en la cara, y en cierta forma, haciendo el tonto ridículo de haber anunciado con certeza, y con mucha exageración, la inevitable llegada de algo que nunca llegó.
Como esos estornudus interruptus son las angustias opositoras: Que nos van a quitar a los niños, que ya vienen, que el año pasado no se atrevieron pero, después de las elecciones, sé y de muy buena fuente, que se los van a llevar... ahhh...ahhh...ahhh…¿Uh?. Que vienen por nuestra propiedad privada, que primero el apartamento en la playa y luego una familia cubana en cada cuarto de nuestra casa en la ciudad. Que los colegios privados se van a convertir en centros de adoctrinamiento con burundanga. Que van a prohibir la minifalda, el rimmel y el botox. Que van a prohibir el internet, que lo dijo Julio Borges en 2001 ahhh...ahhh...2002...ahhh...2006...ahhh...2007, 2008, 2009, 2010...ahhh…ahhh...ahhh… ¡twit! ¿Uh?
Y como estornudus interruptus son también sus deseos: “Bush help us, Chávez is a killer”, que vengan los marines y nos salven de este comunismo, que abajo la voluntad popular en nombre de nuestra democracia, que estrellen esos barcos petroleros contra el puente, que viva el sabotaje, que viva el paro que con esto sí que cae…  Que hubo fraude, que ya viene Ramos Allup con la pruebas ahhh...ahhh...ahhh…¿Uh? Como no vienen los marines que vengan los paracos o en su defecto que nos invada Colombia, que el supercomputador de Reyes dice de todo, que la Eta, las FARC, qué lástima que Uribe se fue. Que se hunda el país conmigo a bordo, que no importa con tal de salir de esta pesadilla que nunca cuaja...ahhh...ahhh...ahhh... 
Lograr uno de esos imposibles estornudos nos produce el pequeño y extraño placer de una tonta certeza cumplida. Ese “te lo dije” que nos hace sentir sabios, importantes, capaces de ver lo que creemos que nadie supo ver -aunque todo el mundo lo haya visto-.
Con esa ingenua arrogancia esperan nuestros opositores el terrible estornudo que antecede a una peste mortal. Lo desean porque creen que si sus miedos y deseos se cristalizan, si les quitaran a sus hijos llegarían los marines que tanto han invocado y se acabaría Chávez y la revolución. Lo desean sin que sus cabecitas de gente pensante de este país les adviertan que si sus estornudos interruptus dejaran de serlo y estornudaran, no habría placer porque no quedaría un alma a quien decirle: ¿Viste? Te lo dije. 


viernes 10 de diciembre de 2010

En 140 gotas





En medio de otra crisis de delirio de superioridad, reforzada con una sobredosis de Globovisión intravenoso, Clara, la de la vida oscura, reafirma su glamour desde su Blackberry destilando, sin pudor alguno, veneno en 140 gotas -perdón- caracteres. Es que para Clara y sus amigas del Twitter, la mezquindad es chic y la solidaridad, así cruda y desinteresada, es un síntoma inequívoco de comunismo a la cubana. 
¡Me puedo morir! Ahí están metiéndose en hoteles a cuenta de que perdieron unos ranchos que ahora quieren hacernos creer que eran casas (tuít). Abusadores disfrutando comodidades cinco estrellas sin pagar un centavo, mientras que a nosotros, hacer lo mismo, nos cuestan un realero (tuít). Deberían ponerse a pasar coleto para ganarse su estadía. ¿Quién va a pagar por todo eso, la gente decente de este país? (tuít).
Y qué decir de los colegios: los niños si clases, aunque los míos iban a faltar porque nos vamos a Mayami mañana pero esa es una causa mayor (tuít), no las del gobierno: que si las elecciones, que si una inundación que ni rozó al colegio de mis hijos, que bien caro que me cuesta (tuít) Si sus simulacros de escuelas públicas se les llenaron de gente porque, y que, sus casas están mojadas allá ellos (tuít)… Osea que sus casas se mojan y pagamos justos por pecadores (tuít).
Y hablando de pecadores: Bravo por el Cardenal Urosa frente a los herejes que claman por que las iglesias den refugio a los damnificados (tuít) como si la Casa de Dios fuera para esas cosas (tuít). Pretenden estos comunistas adoradores de Satán interrumpir la paz de nuestras bodas, bautizos y otros eventos sociales, con el llanto insoportable de sus mocosos marginales, portadores de horribles y extraños microbios que solo esa gente es capaz de portar, plenos de enfermedades tercermundistas contra las cuales nuestros civilizados sistemas inmunológicos son incapaces de luchar (tuít) (tuít) (tuít) (atchísss).
¿Y quién bombardeó cubanamente las nubes en enero? Que le salió mal y llovió después, claro ¿Acaso alguna vez le salió algo bien? (tuít). Estamos a merced de la demagogia del populista culpable de la lluvia que ahora quiere interferir con el libre curso de la selección natural (tuít). 
¡Ay! Tan bello Henrique, eso si es un gobernador (tuít): con el agua a la cintura, una cinematográfica barba de dos días, y una foto para los medios, mientras defiende con valentía la propiedad privada y el sagrado derecho de admisión de nuestra industria hotelera. Hay que ver el espectáculo deprimente del comedor de un resort en Higuerote lleno de gente que come omelets creyendo que son huevos revueltos. De solo pensarlo se me atraganta el Special K (tuít) (tuít) (tuít) (tuít) (tuít)...

viernes 3 de diciembre de 2010

La boda de Escarlatina y Corinto







Yo, Escarlatina Rojas Bermellón te tomo a ti, Corinto Granate, como aliado para enfrentar los últimos acontecimientos que se han venido suscitando dentro de las filas de nuestro partido, me refiero a esos extraños y contrarrevolucionarios mal llamados movimientos sociales: Esa gentuza que reclama espacios dentro del partido del pueblo cuando todo el mundo sabe que dirigir un partido es algo dificilísimo que el pueblo no sabe hacer y que por eso estamos aquí los dirigentes, como esta servidora y tu, camarada Corinto Granate, a quien todos ya tuvieron el placer de conocer en tus diferentes funciones dentro de distintas instituciones públicas que han dejado de existir, no por tu culpa sino por el sabotaje interno, por esos maleantes contrarrevolucionarios que se dicen chavistas y que no nos perdonan el éxito. Sí, el éxito de salir ganadores aunque hayamos perdido...Pues aquí estamos: Escarlatina Rojas Bermellón y Corinto Granate, unidos como revolucionarios verdaderos, para enfrentar la arremetida de ese pueblo metiche y parejero… 
Pues sí, ahí estaba Escarlatina Rojas Bermellón, nerviosa como una novia primeriza, aferrada a una alianza destinada a la traición. Dos ambiciosos polifuncionarios pluricamburales tras el mismo gran cambur. Nunca la compañía fue tan solitaria. 
 Escarlatina alzó la mano de Corinto mientras éste movía los labios silenciosos en lo que parecía ser la elevación infructuosa de una plegaria que no habría Dios capaz de atender.  Así se selló una dudosa alianza estratégica para la construcción de la nueva geometría del poder que habría de ser circular para que todo diera la vuelta y terminara donde mismo empezó… 
 Corinto tartamudeó entonces un discurso con sabor arroz con mango, pleno de consignas sobadas, dudosas citas, y evidentes amenazas que pretendían ser veladas. En un gesto pontificio se declaró representante de Chávez en la tierra, en esta tierra. Se declaró líder natural de un pueblo que se le opone y “si la naturaleza se opone apretaremos tornillos.” -Citó pseudobolivariano y trémulo-. Se interrumpió varias veces pegándose el Blackberry en la oreja para recibir llamadas directas Miraflores. Llamadas de apoyo incondicional, de confianza absoluta, de amistad entrañable… llamadas que nadie hizo pero que él recibió emocionado. Aquí nuestro Corinto Granate hasta soltó una lagrimita.
 Ciegos de ambición y vanidad, Escarlatina Rojas Bermellón, Corinto Granate y sus cuatro gatos falderos brindan por la mentira, por el uso aberrante del poder, por la confianza traicionada, la imposición, la trampa, la hipocresía... 
Todo parecía perfecto hasta que supieron que no podrían repartir los recuerditos donde salen abrazados a mi Presi por obra y gracia del phototoshop.